Fue construido en el año 1933 por la sección de Construcciones Escolares Municipales, que estaban a cargo del arquitecto Bernardo Giner de los Ríos, en colaboración con la Oficina Técnica de Construcciones Escolares, dependiente del Ministerio de Instrucción Pública, dirigido por Antonio Florez Urdapilleta.
Florez Urdapilleta fue precisamente el autor del colegio de primaria, también denominado Jaime Vera, que fue acabado tres años antes. Extraordinaria edificación racionalista y de gran prestancia, restaurado hace pocos años, construido con criterios de aperturas, ventilación, higiene, etc., lo que se acentuaría en la construcción del edificio de Secundaria, inspirándose ambos en la filosofía educativa e higienista de la Institución Libre de Enseñanza.

Placa conmemorativa a Jaime Vera. Foto: BeaBurgos
En el Pleno de la Junta del Distrito de Tetuán celebrado el día 9 de febrero de 2011 se aprobó por unanimidad la proposición presentada por el Consejo Territorial del Distrito, relativa a la difusión de la historia del singular edificio del Instituto de Educación Secundaria Jaime Vera, por la que se difunde este pedazo de historia del Instituto para el conocimiento de todos los vecinos.
Fuente: Junta de Tetuán
Ese colegio se llamaba Zumalacarregui en los años 50 y posiblemente en los 60, del cual fui alumno desde 1955 al 57, con 7 a 10 años, aproximadamente. Pasábamos horas cantando himnos de la dictadura franquista y de la religión católica….. En el recreo comíamos la ayuda americana: Leche y queso o mantequilla. Enseñanza escasa y castigos físicos frecuentes.
Me llevaron al Victor Pradera con 6 años, curso 1946-47. Sólo estuve un año. ¿Se llamaba el director don Leandro? Las señoras en la tienda comentaban- lo oía y no entendía- que al buen don Leandro(?) lo habían desterrado por aquellos años. Sólo recuerdo que los sábados venían catequistas y nos daban estampas.
Yo diría que en mi época no era mixto, sólo niños. Sabía que había piscina, pero nunca la vi.
¿Alguien de aquellos años podrá leerme?
El Jaime Vera está en Bravo Murillo, esquina Ávila y se llamaba después de la guerra Zumalacárregui.
Hola Antonio, en Facebook hay un grupo de antiguos alumnos del Víctor Pradera. Tal vez te interese ponerte en contacto con ellos a través de ese medio. Suerte!
Me ha costado mucho encontrar alguna reseña de este colegio. Yo estudie es ese magnifico colegio «VICTOR PRADERA», y me siento muy orgulloso de haber pasado por sus aulas, yo tambien aprendi a nadar en aquella piscina en los comienzos de los cursillos de natación municipal; de aquellos cursillos que yo sepa salimos algunos buenos deportistas, tengo que decir que gracias a esos cursillos a al haber aprendido a nadar me he ganado la vida en parte con el deporte de la natación y quisiera y alguna vez puedo visitar el colegio expresar mi agradecimiento colaborando de alguna forma.
Gracias al deporte he podido recorrer el mundo y conocer muchas cosas y por supuesto aprender lo que no se parende en las aulas he colaborado en charlas para alumnos de muchos colegios e institutos y repito me gustaria devolver algo de lo aprendi al colegio donde empece mi educación.
Si alguien me puede decir como le rogaria que se pusiese en contacto conmigo se lo agradeceria enormemente.
Yo estudié en el Grupo Escolar “Víctor Pradera” (ahora IES Jaime Vera) –primera mitad de la década de 1960- hasta la realización de la llamada prueba de “ingreso” para acceder al bachillerato.
Recuerdo que los “niños” ocupaban la segunda planta del edificio y entraban por la puerta de la calle Lazaga. Las “niñas” estaban en el primer piso y los más pequeños en la planta baja, accediendo ambos por la puerta de la calle Infanta Mercedes (calle que en un principio se llamó de Don Quijote para después llamarse Huesca), el tercer piso no se utilizaba.
Tanto a la entrada como a la salida de clase nos hacían cantar el “Cara al sol” y el “Por dios, por la patria y el rey”, y en el mes de mayo, además, el “Con flores a maría”.
A pesar de que este enorme edificio contaba con calefacción central, el sistema no funcionaba supongo que por la escasez de medios de aquellos años, pero para calentarnos en clase, había en un rincón de cada aula una estufa de leña / carbón, que el “maestro”, con la ayuda de algunos alumnos mayores, se encargaba de atender (limpiar, encender y alimentarla).
Las aulas tenían los techos muy altos y unos enormes ventanales que daban a la calle Marqués de Leis, lo que hoy en día es la plaza de San Germán (la calle Marqués de Leis llegaba entonces hasta Infanta Mercedes, no existía la actual zona deportiva, y la plaza de San Germán era un solar de tierra lleno de basura).
El “grupo escolar” tenía una piscina cubierta que se encontraba dentro de la zona redondeada (parte inferior derecha de la fotografía, justo debajo de donde se ve la bandera) que da a la calle General Yague. Un verano en ella aprendí a nadar.
Todo el colegio estaba rodeado de una alta tapia que lo aislaba de la calle (excepto por el lado de Marqués de Leis / plaza de San Germán), nos permitía hacer deporte, jugar y disfrutar del patio en los recreos sin peligro. En la esquina de la calle General Yague con Infanta Mercedes, y separada del edificio del colegio, se situaba la casa del conserje. Cuando, debido al ensanche de las calles General Yague e Infanta Mercedes, decidieron derribar la tapia circundante, también demolieron la casa del conserje para después reconstruirla junto al edificio del colegio, y es precisamente la que ahora está situada entre la puerta de acceso por Infanta Mercedes (a la izquierda) y la calle General Yague. Todavía queda parte de esta antigua tapia en la calle Lazaga.
El “grupo escolar” disponía de un comedor para los alumnos que allí necesitaban quedarse a comer. La comida la servían en platos (hondos y llanos) y cada uno a su tiempo, no como ahora que a los estudiantes se la sirven en bandeja (con sus correspondientes espacios apartados) toda a la vez.
Por aquellos años, a media mañana, a los alumnos nos daban un “vaso de leche” en polvo (del Plan Marshall norteamericano), en los años siguientes este “vaso de leche” lo sustituyeron por una botellita – cuarto de litro – de leche Clesa (en recipiente de cristal, por supuesto). En los fríos días de invierno, la leche se dejaba cerca de la estufa encendida para que se atemperara un poco antes de beberla.
¡¡Que recuerdos!!
Efectivamente, la foto que aparece a la derecha, la de la placa conmemorativa a Jaime Vera, corresponde al Colegio Jaime Vera, situado en la calle Bravo Murillo. Gracias a todos por decirlo.
Yo soy un exalumno de el colegio Victor pradera, que estaba ubicado en la esquina de infanta mercedes y general yague. Y el colegio de la foto no corresponde al que yo fui.Yo pase alli entre los años finales de los 60 y los setenta. me acuerdo que aun cantabamos el cara sol y el por dios por la patria y el Rey antes de entrar en las aulas. Me gustaria contactar con exalumnos de esa epoca ya que he perdido el contacto con todos ellos.
Ya se ha dicho por parte de otros lectores lo de que la foto de abajo corresponde al colegio Jaime Vera – Zumalacarregui, pero me gustaria que diesen una disculpa por su parte. Gracias
es un colejio estupendo
el colejio jaime vera seria uuen ejemplo para los niños
porque tiene de todo tipo de servicios a dispocion
La foto no se corresponde con el instituto reseñado, sino al edificio situado en la calle de Bravo Murillo esquina con la calle Ávila, junto a lo que fue el cine Europa, ahora Saneamientos Pereda.
La foto que han publicado a la derecha corresponde al colegio Jaime Vera (antiguo Zumalakarregi) en la calle Bravo Murillo,
como ustedes dicen el instituto esta en calles General Yague, Infanta Mercedes, plaza de San Germán y calle Lazaga.